La vida es corta, nunca sabes cuando te vas a ir de ella y por eso debemos valorar más lo que queremos y lo que nos hace reír.
Tengo una forma un poco peculiar de medir el aprecio que le profeso a las personas. ¿Si mañana se murieran que les dirías? Si te queda algo que decirle a alguien aprovecha el día de hoy. El día en que yo me muera espero que la gente que en vida no me acompañó no tenga la desfachatez de aparecer y mucho menos los que pusieron todo su empeño en hacerme infeliz. ¿Duro eh?
No hay comentarios:
Publicar un comentario